A qué atendemos cuando nos referimos al capitalismo.
Anónimo – 16 Enero, 2007 – 22:51
Lo principal en una lucha es saber por qué se lucha, y una vez atendido, estar dispuesto a luchar. Luchar, en sí mismo, no es más que perseguir con ansia un objetivo claro, sacarlo a la luz. Una vez que comprendemos, buscamos que los demás también lo hagan y para ello, debemos hacernos escuchar, pues rara vez te ceden la palabra al levantar la mano, y hay cosas que no pueden esperar. Hacernos escuchar es luchar y para luchar debemos crear una forma de lucha, que la convertiremos en arte. Un arte para combatir por nuestra supervivencia. Y he aquí nuestra lucha, una lucha contra el mecanicismo que adoptamos todos los días al entrar en el juego del trabajo y el dinero. Y he aquí ningún enemigo, más que nosotros mismos. He aquí un conformismo que hemos de superar, una lucha personal, nuestra rebeldía contra una forma de vida, regida por el consumismo y el materialismo. Ambos engendrados por el bien amado capitalismo.
Es curioso como hace unos años, en la Revolución Industrial, pensarían que la llegada de nuevas máquinas que hacían el trabajo por nosotros nos llevarían a tener más tiempo y ser más felices. Sin embargo, a día de hoy llevamos una jornada laboral más extensa que la de entonces.
También es curioso advertir que, en política, se ha rehusado utilizar la palabra capitalismo. Esta palabra se ha borrado de discursos y debates pues, aún, siendo nuestra sociedad capitalista, esto puede llevar a un “malentendido” en el concepto. Y no nos queda más remedio que reír o llorar, porque es lo que nos han enseñado a hacer, volcarnos de forma estúpida a la inactividad y al conformismo.
El capitalismo es en sí mismo una aceptación social, de referencia administrativa y organizativa, que deja de lado la cooperación interpersonal para dar lugar a una macroindustrialización interdisciplinar. El capitalismo es, en sí mismo, el convenio que da un valor monetario a las cosas para que nosotros, con un sueldo, podamos adquirir estas cosas. No es más que un complejo de producción en cadena, donde nosotros, lejos de ser poseedores, somos poseídos.
Sin embargo, al ser un efecto que incide en nosotros, ello permite que nosotros mismos podamos rechazarlo. Aquí es donde empieza nuestra lucha:
Como ya hemos convenido, el capitalismo se nutre de dos focos: consumismo y materialismo. El primero es causado por una serie de tretas comerciales que, sin ser advertidas, atrapan sus objetivos invadiendo el espacio público y personal.
El problema de la publicidad es su continua presencia, su “quieres esto porque aun no lo tienes”, su constante llamada. Del consumismo deriva el materialismo, que viene a ser cuando lo material, lo consumible, pasa a ser una prioridad (algo que es fácil que suceda).
De este modo nos encontramos con un continuo círculo ya que lo consumible, como su propio nombre indica, tiene un final, y eso lleva a querer adquirir de nuevo el producto.
Sin embargo el verdadero problema del capitalismo no es éste. El verdadero problema es la actitud. La gente volcada al consumo adquiere una actitud no humana, desaprensiva, pasiva y asocial en cuanto al contacto humano real, algo ya muy perdido. Se pierden objetivos primordiales, uno sólo se centra en la adquisición y deja de lado la relación. Ya no hay una verdadera actitud social y humana, sino de apariencia.
De todo esto llega un reto personal y primordial, el de vencer ese impulso consumista que se hace crecer dentro de ti. De ello se retoma la actividad, el movimiento; una revolución cultural y artística que vence cánones y hace preguntas, una voz en alza que obliga a ser escuchada, una llamada de atención. Para ello debemos primero dejar de lado nuestra actitud ante el capitalismo, vencerlo dentro, liberarnos de él; dejar de consumir productos, dejar de retroalimentarnos de disfraces embelesados por la necesidad de posesión. Liberarse significa desprenderse. Las cosas no nos dan libertad, nos la quitan. La libertad no es poder patinar porque me compré unos patines, la libertad es no necesitar los patines. Y uno no sabe si es realmente libre si no se siente capaz de abandonarlo todo.
En este punto es donde empieza nuestra lucha: una vez nos vencimos a nosotros mismos. Nuestra lucha está fuera, donde los demás nos oyen, haciendo frente al ruido de todos los días. Y elegimos armas. Mis armas son las suyas, y aprenderé a usarlas.
Mi primer arma: el producto. Me deshago de la actitud consumista y aprendo a ver que las cosas están a mi alcance y que no tengo la necesidad de consumir porque ahora puedo y es mi momento, sino que siempre puedo acceder a lo que busco. Entonces dejo de lado el consumismo y actúo por intereses más elevados y, para ellos, uso los productos, como herramientas esta vez. Mi objetivo ya no es conseguir un producto sino que accedo a él para completar un objetivo con intereses culturales, artísticos, sociales, emocionales, etc. Mediante el robo o la apropiación de bienes, quedo desprovisto de toda posesión y la propiedad privada ya no existe sino para otros. Ya no existe un interés en poseer, sino tan sólo en utilizar. Empiezo a liberarme, y ya no es el objeto el que me posee, sino que no hay posesión, no hay demencia.
Elijo arma de nuevo: la publicidad. Busco el contacto y para ello quiero liberar. No quiero el contacto frío de una máquina, sino el de una persona real. Empiezo a “ver” la publicidad, ya no son mensajes aislados sino que me dicen algo, ahora atiendo a su mensaje y no pasa desapercibido, por fin lucho contra algo tangible. Su mensaje atraviesa cabezas a diario de gente que no opone resistencia, gente que no escucha. Su mensaje nos hace aprender a desviar nuestra consciencia cuando llega una información y actúa, por tanto, igual que si me atacaran con miles de flashes y luego, ciego, intentase levantar la vista. Sin embargo hoy he aprendido a mirar a otro lado, a ver a mi enemigo, y ya no camino con la cabeza agachada, sino que veo a la gente caminar mirando a una nada hueca, y de vez en cuando, atisbo una mirada que me responde y se marca una sonrisa en nuestras caras.
Me cargo de munición: antipublicidad y contrapublicidad.
Busco suprimir y atentar contra la publicidad, empiezo a verla y aprendo a eliminarla, las calles se ven más limpias. Entonces, juego al otro lado y sustituyo su publicidad con mi expresión, con mi creación, jamás sustituyo publicidad con publicidad, da igual la intención. No busco dar información, no soy una máquina, busco comunicar una idea, expresar un desaliento o una satisfacción, pero nunca intento vender nada, no me vendo.
Encuentro un arma: la calle. Y veo que la gente, en la calle, ensordece. Eso me demuestra que estoy listo para mi llamada de atención:
“Yo al fin y al cabo sólo quiero que nos comuniquemos, que perdamos el miedo al contacto y no sentir vacío al que me cruzo. Debemos pensar que las cosas no tienen porque ser así, y que todavía podemos aprender a ser humanos.”
Entonces descubro que mis armas no eran las suyas, sino que yo sólo las utilizaba con estilo y las aprovechaba. Descubro entonces que mis armas son el arte; mis enseñanzas, la cultura; y mi habilidad, el contacto personal.
Hay que enseñar a usar nuestras armas, y hacer del arte una cultura. Hay que desarrollar nuestra habilidad y armarnos de enseñanzas, para comunicar nuestra lucha.
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Hacia la mitad del siglo XX empieza una carrera por la conquista del espacio, sobre todo, entre rusos y americanos. Nacen agencias espaciales en Estados Unidos, la Unión Soviética Rusia), Europa, Japón, ... Es la era de los viajes espaciales, empieza la astronáutica que, de momento, ha enviado humanos a la luna y naves no tripuladas hacia muchos rincones del Sistema Solar.
Existen ya hotels de luxo para pasar semanas en el espacio.
Mamma mia que adrenalina.
Para ver la lista de precios vuelos en la web de http://www.comosecompra.com
Anónimo – 20 Enero, 2007 – 00:36
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Anarquismo contra La Maquina Burguesa
De verdad que el dinero es el instrumento de aquellos que piensan que somos unas masas impensantes. Desde Venezuela mando este mensaje a quien tenga esa semilla de la curiosidad y ese sentimiento de libertad. No somos, ni seremos mas feclices jamas adaptandonos a un sistema que nos cohibe, que nos encierra en cuatro paredes y nos pone fronteras, que nos dicen que tenemos que estudiar sus leyes, sus ciencias para ser alguien en la vida. Somos alguien incluso antes de nacer porque tenemos herencia, tenemos raices, tenemos alma. El despertar y descubrir que somos monigotes del capitalismo es solo el primer paso para la redencion, y la lucha por la libertad de esta tierra, solo se construira pensando que somos individuos que tenemos las piezas claves que engranan la maquina imperial que nos dominan comprando con nuestros sueldos, nuestros propios sentimientos, expectativas y sueños, debemos entender que somos MAYORIA y que sin nosotros esta empresa capitalista no existe. Formemos un Imperio, si pero un imperio en donde los que mandemos seamos las mayorias y que esos burgueses se tengan que adaptar a nuestras reglas...
Gaudis Sosa, Caracas, Venezuela.
gaudisosa@hotmail.com
Anónimo – 1 Febrero, 2007 – 15:55
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Brasileno!
Hola!
Perdon pero mi castellano es mi precario.
Soy un brasileno, pero mis padres son de espana, entoces tiengo cidadania espanola tambien.
En Brasil, soy graduado en la Escuela de Artes de San Pablo y actualmente estoy estudiando en mi mestrado en artes graficas.
Tambien trabajo con musica eletronica y experiental, y estoy trabajando en un proyeto pessoal en que me gustaria tratar indiretamente del YOMANGO.
Lo siento que mi castellano es tan malo, lo poco que se vien de casa... =)
Quien interesarse en mantener contacto add rnxrnx@hotmail.com en el messenger. Me gustaria mucho mantener contacto con vosotros... Estoy cierto que en 2 anos o mas estarei en Espana para hacer mi Doctorado. Probablemente en Barcelona...
Hasta luego!
"Hello!
Sorry if my spanish is pretty poor! My english is a little better!
I'm a Brazilian guy but as my parents are from Spain I'm a Spain citzen either...
Here in Brazil, I've got graduated in the Fine Arts School of Sao Paulo and actually I'm working in my post-graduation in visual arts.
I work with eletronic and experimental music too, and I've got really interested in insert your YOMANGO philosophy in my works.
Sorry again for my poor spanish, the little I wrote before was the little I learned at home.
Who got interested in keep some contact with me add me in the messenger rnxrnx@hotmail.com.
I really would like to keep contact with you guys... I'm sure that in 2 years or so I'll be in Spain to work in my Doctor level graduation. Probably in Barcelona...
See ya!
Nuxx
Anónimo – 6 Febrero, 2007 – 23:22
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Email correcto
Desculpe pero este email esta errado... lo cierto eres rnx22@hotmail.com
Sorry, but this email is wrong, the right one iso rnx22@hotmail.com
Hasta!
Anónimo – 7 Febrero, 2007 – 19:44
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recuperate
El capitalismo es esa masa gris que invade el planeta, hormigón, chimeneas, centros comerciales, poligonos industriales. Arrasa con toda forma natural, no solo arquitectonica, también sociológica. Lo que antes era tan sencillo como nacer, crecer, reproducirse y morir, ahora se le han acomplado cosas tan insulsas como la jornada laboral, las rebajas, el dia del padre, navidad, las vacaciones, la solidaridad, casarse. Todo es un negocio, nuestras vidas son un negocio, el cual el capitalismo es el jefe, socios de el, miles de multinacionales que juegan a que no nos falte de nada, y que aportemos todo lo que tengamos para seguir la rueda.
Como venia diciendo, Dios, o la evolución, inventaron el negocio mas rentable del mundo. Nuestra vida, y por consiguente, tambien nuestra muerte. El medio que utiliza el capitalismo para unirnos a el, para no dejarnos salir, es el dinero. El sucio dinero. Que no se ha hecho por dinero? Lo que no se ha hecho pronto se hará. competividad, diginidad cero, avaricia, poder, nada de escrupulos... el dinero engaña, ofreciendo lujos y poder, que no son mas que lujos y poder dentro del sistema capitalista. Realmente, en lo que se refiere la vida misma, el dinero no juega ningun papel.
Me permito realizar esta afirmación, incluso sabiendo lo que cuesta el pan, lo que cuesta la vivienda, lo que cuesta salir adelante, tener hijos, llegar a fin de mas. NO es una afirmación realizada por un@ niñ@ de papá. El dinero juega el papel que juega porque nosotros lo aceptamos. Así es, el sistema capitalista ofrece un puñado de dinero a cambio de tu tiempo a su servicio, para poder gastarlo en sus propios productos. El primitivismo nos demuestra que se es capaz de realizar una vida sin usar dinero, sin jugar ningun papel en el capitalismo. NO hablamos de volver a la edad de piedra. El primitivismo se adapta a los nuevos tiempos, no se trata de romper el ordenador, y cortar la electricidad, vestirnos con un taparabos y no ducharnos nunca mas. NO señor, se basa en la obtención d lo necesario por la via natural y no por la estupida via del dinero.
El dinero facilita el trueque pero lo hace insensible a las propias necesidades del momento. Es estupido que el valor de algo sea universal y no relativo. Remitiré al tonto y exagerado ejemplo de la cerveza y el coche. Aquel señor que se moria de ganas de beber una cerveza, apartado en una acera con un coche que detestaba y no queria más, habia decidido emplear sus pies. Y aquel otro señor que se cruzó con una cerveza fresquita en al mano, pensando que queria dejar de beber y viajar más. Para el dueño del coche la cerveza era mas deseada que su coche y para el de la cerveza, el coche. El cambio parece estupido, pero el valor de cada cosa depende del momemento, y de la persona, y de la necesidad. Ese dia tubieron la suerte de cambiar sus vidas. Uno se fue a Alemania en coche, y el otro se fue paseando y bebiendo una fresca cerveza. Pensareis que el dueño del coche fue estupido, podia haver vendido el choche y comprarse mil cervezas. Si el dinero no existiese, no tendriamos que poner cifras, todo cambio hecho por propia voluntad seria acertado y equitativo.
La vida es corta, demasiado para desaprobecharla trabajando por cuatro duros para comprar la felicidad y la comodidad, la lujuria y la opulencia. Todo eso se disfruta poco, lo que se disfruta de verdad es la alegria, la risa, el amor, el sexo, el mar, las conversaciones inteligentes, la montaña, el arie fresco, los amigos, la musica, el arte... todo eso es, en principio, gratis. Para todo lo demás YOmango, YOreciclo, YOreuso, YOtruequeo, YOinvento, YOhagoyomismo... Porque yo lo valgo. Porque tenemos que empezar a valorarnos, y a no compararnos con una maquina capitalosa.